Nuestro injerto capilar FUE garantiza resultados naturales

El injerto capilar FUE es una técnica quirúrgica de microtrasplante que aplicamos a menudo en Clínica Medec.

Gracias a ella, podemos elegir y extraer delicadamente las unidades de folículos con mayor cantidad de pelo de la zona donante y trasladarlas a la zona receptora con excelentes resultados.

La técnica FUE se caracteriza por su precisión y exactitud. El pelo implantado se ajusta en la misma posición, dirección y angulación que el original. Además, los folículos se injertan a muy poca distancia entre ellos, lo que proporciona al pelo una densidad muy natural, imposible de distinguir del original.

 

¿Cuáles son las ventajas de este tratamiento?

 

El tratamiento de injerto capilar FUE es uno de los más demandados en Clínica Medec. Esto se debe a la especialización de los profesionales que componen nuestro equipo médico, quienes garantizan unos resultados óptimos y abundantes ventajas para los pacientes que se deciden por este tratamiento.
Estas son algunos de los beneficios que conlleva realizar el injerto capilar FUE:

  • Las incisiones son mínimas debido a que se utiliza un punch de entre 0,75 y 0.9 milímetros de diámetro.
  • Permite controlar la angulación del implante, por lo que el pelo implantado se adapta a la posición y dirección del pelo original.
  • Se realiza una implantación de alta densidad –implica más cantidad de folículos por centímetro cuadrado– que proporciona un aspecto natural al pelo.
  • El tratamiento es mínimamente invasivo en la piel del paciente.
  • El sistema de implantación favorece un crecimiento muy rápido del pelo.

 

El injerto capilar FUE, paso a paso

 

En Clínica Medec contamos con 9 pasos o fases que componen el tratamiento de injerto capilar FUE. Durante todo el proceso, nuestros pacientes cuentan con nuestra máxima atención y cuidados.
Sabemos que la confianza es vital para nuestros pacientes, por eso siempre ofrecemos un acompañamiento exhaustivo que les haga sentir seguros y optimistas.
Estas son las fases del tratamiento:

Diseño de la zona receptora y donante.

Lo primero es valorar con el paciente sus expectativas sobre el tratamiento y sus necesidades. Esto es fundamental para sentar las bases del posterior diseño de las zonas receptora y donante, que consiste en el marcado y delimitación de ambas zonas.

Rasurado de la zona donante.

Procedemos a rasurar la zona donante para una más cómoda extracción de las unidades foliculares. Tener despejada la zona donante es necesario si queremos obtener las unidades foliculares con más cantidad de pelo.

Extracción de las unidades foliculares.

Para realizar la extracción de las unidades foliculares, contamos con el motor de última generación Mamba, único en España. Esta herramienta mide la rotación y la oscilación para una extracción de alta calidad, ayudada de un punch milimétrico que cuida la zona donante para resultar lo menos invasivo posible.
A partir de estas incisiones, podremos extraer las unidades foliculares del cuero cabelludo, una a una. Esta fase del tratamiento precisa de una gran destreza, ya que los folículos son muy delicados y vulnerables.

Clasificación y preservación de los folículos.

Lo que obtenemos de la fase anterior son folículos de pelo, que se clasifican en placas Petri según la cantidad de pelos que contenga cada uno, y se van introduciendo en la nevera en pequeñas cantidades y por orden de extracción. Lo que garantiza su preservación es el frío: una baja temperatura que asegura la supervivencia de los folículos.

Descanso.

Hemos llegado al descanso, un momento de pausa en el tratamiento que el paciente puede aprovechar para levantarse y estirar las piernas o ir al baño. Lo habitual es que las fases anteriores del tratamiento se hayan estado realizando durante muchas horas, por lo que este descanso lo aprovechan también para comer, tanto el equipo médico como el paciente.

Implantación del pelo.

Tras el descanso, es hora de implantar los folículos extraídos en la zona receptora, no sin antes aplicar anestesia local en el área mencionada.
Las unidades foliculares se insertan, una a una, mediante unos “implanters”, unos dispositivos que penetran en el cuero cabelludo para depositar los folículos nuevos. Cada uno de estos injertos se realiza teniendo en cuenta la posición, inclinación y dirección del pelo original, logrando así un efecto denso y naturalizado.

Fin del tratamiento.

Esta ha sido la última fase del tratamiento en el quirófano. A partir de la implantación de los folículos, solo queda darle al paciente todas las indicaciones para el cuidado posoperatorio.

Lavado y supervisión 5 días después.

Al quinto día después de finalizado el tratamiento, requerimos a nuestros pacientes que vuelvan a la clínica para efectuar el primer lavado de cabeza.
Esta visita también se aprovecha para la supervisión de los injertos, y establecer pautas de conducta para los siguientes diez días.

Protocolo de visitas posteriores.

El seguimiento será exhaustivo, por eso fijaremos próximas visitas que nos permitan controlar el desarrollo y la evolución de los resultados.

Es posible que algunos folículos contengan más de 2500 unidades de pelo. En estos casos, la extracción no se realiza de una sola vez, sino que se extraen primero entre 2000 y 2500, y tras un descanso, las unidades extraídas se implantan. Una vez implantadas, se extraen las unidades de pelo restantes, que suelen ser alrededor de 1000, para implantarlas inmediatamente.
Es importante hacerlo en dos instancias para que transcurra la menor cantidad de tiempo posible entre la extracción y la implantación del folículo.

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